El ecosistema de Recursos Humanos en Chile enfrenta un cambio de paradigma impulsado por la tecnología y la optimización de procesos. En este contexto, el pasado 1 de abril, Catalina Le Blanc asumió como Country Manager de Buk Chile, con el desafío de consolidar la operación local y liderar la transición hacia una cultura de trabajo potenciada por la Inteligencia Artificial.
Con una trayectoria que comenzó en 2019 como la colaboradora número 38, Catalina ha sido testigo y protagonista de la expansión de la compañía. Tras liderar el equipo comercial en su rol de Head of Sales hasta el 31 de marzo de este año, inició esta nueva etapa donde el foco será llevar la operación local con una visión que integra la eficiencia tecnológica y el bienestar de las personas.
Este nuevo ciclo comienza con un profundo reconocimiento a la gestión de Teresita Morán, quien tras liderar con éxito la operación en Chile, asume nuevos desafíos globales dentro de la organización como Chief Revenue Officer (CRO). Durante la entrevista, Catalina fue enfática en agradecer el liderazgo de la ex Country Manager:
"Asumo este desafío con una gratitud inmensa hacia Teresita. Su capacidad para pavimentar este camino, su humildad intelectual y la confianza que depositó en mí son el cimiento de lo que viene. No solo heredó un cargo, sino una cultura de excelencia que ella ayudó a construir y que hoy me toca proyectar hacia el futuro".
En esta entrevista, conversamos con Catalina Le Blanc sobre su camino, sus miedos, su estilo de liderazgo y por qué cree que el futuro de Buk es "en modo beta".
La visión de Catalina sobre el trabajo en equipo tiene una raíz profunda: su historia personal. Siendo la mayor de nueve hermanos, aprendió desde temprana edad el valor de la organización y la responsabilidad compartida desde la vida familiar.
Para Catalina, la familia no es un pilar separado de la vida laboral, sino el motor de su día a día. Su camino en Buk y ascenso a cargos de alta dirección —primero como Head of Sales tras su tercer hijo y ahora como Country Manager tras el cuarto— es una validación del compromiso de Buk con el liderazgo femenino.
"Buk me ha permitido demostrar que la maternidad no es un freno, sino una potenciadora de habilidades críticas como la priorización y la empatía. Aquí, el espacio para que las mujeres lideren y vivan su maternidad es real; no es una política en papel, es parte de nuestro ADN", señala Catalina.
Para Catalina, el liderazgo en Buk no es una posición de autoridad estática, sino un proceso continuo de entrenamiento: "El liderazgo es, en cierta medida, coaching. Mi rol es entregar las herramientas y la metodología para que cada persona alcance su máxima excelencia", explica.
Este estilo de liderazgo ha dejado una huella profunda en la organización. Como bien destacó la nueva Head of Sales de Buk Chile, María José Larraín, al asumir su cargo:
"Catalina formó un equipo comercial que cualquier empresa soñaría con tener: personas talentosas, de alto desempeño, con procesos claros y un clima que no se encuentra en ninguna parte. Todos los que hemos trabajado con ella le agradecemos parte de lo que somos profesionalmente hoy día".
En ese sentido, uno de los pilares de su gestión es la implementación de ciclos de feedback constantes y honestos. Inspirada en el concepto de Radical Candor —uno de los libros que la inspiran—, Catalina sostiene que la transparencia es el único camino hacia el alto desempeño.
"El feedback es un regalo, pero debe ser directo. Prefiero la franqueza que construye a la cortesía que estanca. Pero para que eso funcione, necesito un equipo equilibrado. Valoro tanto al 'Superstar', que tiene esa ambición de comerse el mundo y ascender, como al 'Rockstar', ese profesional que es un maestro en su rol, que ama lo que hace hoy y nos da la estabilidad operativa necesaria. Mi rol es potenciar a ambos".
Sobre su estilo personal, su llegada a este nuevo rol es clara: "Tengo una regla de oro: dos orejas y una boca. Vengo a escuchar el doble de lo que hablo. Tengo la humildad intelectual de saber que no soy experta en todo, y por eso me rodeo de los mejores para que ellos me guíen en las áreas técnicas".
En el ámbito de la innovación, Catalina ha definido el 2026 como el año de la "agentización". Su enfoque no es adoptar tecnología por tendencia, sino por una necesidad de optimización del capital humano. Inspirada por cómo la Inteligencia Artificial ha optimizado su propia logística en tareas familiares, busca replicar esa eficiencia en Buk.
"El objetivo es identificar cada tarea repetitiva que no agrega valor directo y automatizarla mediante agentes de IA. Esto no solo potencia los ciclos de venta, sino que permite a nuestro equipo humano enfocarse en la consultoría estratégica y en la experiencia del cliente, donde el valor agregado es insustituible".
Esta visión busca transformar a Buk no solo en un software de gestión, sino en un socio tecnológico que "devuelve tiempo" a las organizaciones, permitiendo que las áreas de Personas dejen la carga administrativa y se conviertan en centros de impacto de negocio.
La hoja de ruta de la nueva Country Manager para Buk Chile se resume en mantener la vara alta: "Mi obsesión sigue siendo el talento. El 80% del éxito está en contratar a la persona correcta. Si mantenemos ese estándar de excelencia técnica y fit cultural, y lo combinamos con la cultura de Buk como empresa, no habrá meta que no podamos cumplir".
La gestión se medirá bajo tres ejes fundamentales que buscan asegurar el liderazgo de Buk en el mercado chileno:
Para Catalina, la clave es no sobre-planificar ni tener miedo a los desafíos personales. Su experiencia es un reflejo de que se puede ser una profesional de alto desempeño y una mamá presente. "Es difícil, pero no es imposible".
Con Catalina al mando, Buk Chile se prepara para un año de innovación, donde la tecnología y el servicio humano caminarán de la mano para crear lugares de trabajo más felices.