En un contexto marcado por el alza del salario mínimo y el constante debate sobre remuneraciones, en Buk realizamos el conversatorio “Salarios en Chile: Desafíos y oportunidades para un nuevo contexto”, un espacio de análisis y reflexión donde expertos en materia laboral abordaron el escenario actual de los salarios y las proyecciones del mercado chileno.
La instancia reunió a líderes de opinión del mundo económico y laboral, y tuvo como eje central una pregunta clave: ¿qué nos están diciendo hoy los datos sobre remuneraciones en Chile y cómo deben prepararse las organizaciones para lo que viene?
El encuentro comenzó con la presentación de Jacinta Girardi, Research Lead, y Alberto Boher, Research Analyst de Buk, quienes presentaron oficialmente la nueva versión del Radar del Mercado Laboral, nuestra herramienta de análisis basada en datos administrativos reales de empresas que utilizan Buk.
Esta nueva versión incorpora una dimensión clave: las remuneraciones. Tal como explicó Jacinta Girardi durante su presentación: “los salarios funcionan como un termómetro adelantado de lo que viene después. Incorporar remuneraciones al Radar del Mercado Laboral nos permite observar con mayor anticipación cómo se están ajustando las empresas y el mercado frente a distintos shocks económicos”.
Gracias a esta actualización, el Radar permite ahora:
Los primeros resultados ya muestran un dato relevante: durante 2025, las remuneraciones crecieron en promedio un 4,6% en términos nominales, pero solo un 0,16% en términos reales. Una cifra que refleja con claridad el complejo equilibrio entre reajustes salariales, inflación y poder adquisitivo.
Luego de la presentación de los datos, se dio paso a un panel de conversación con Soledad Hormázabal, economista e investigadora de Horizontal, y Ricardo Solari, economista, exministro del Trabajo y Previsión Social y exasesor de Jeannette Jara.
La conversación se centró en la evolución reciente de los salarios, los desafíos del empleo y el escenario político-legislativo que vuelve a poner sobre la mesa temas estructurales del mundo laboral.
Uno de los puntos clave fue la discusión en torno a la negociación ramal, proyecto al que el Ejecutivo otorgó suma urgencia y que comenzó a discutirse en la Comisión del Trabajo de la Cámara de Diputados.
Ricardo Solari fue directo al analizar sus posibilidades de avance en el corto plazo: “no tiene ninguna relevancia discutir sobre eso porque quedan dos semanas de gestión parlamentaria. El proyecto no va a ser tramitado, simplemente (…)”.
Este modelo ya no es teórico. Organizaciones globales y regionales están aplicando
Soledad Hormázabal, por su parte, puso el foco en un tema estructural que ya se viene observando con el salario mínimo y que, a su juicio, también afecta la discusión sobre negociación ramal. “Estamos con un salario mínimo que representa cerca del 80% del salario mediano. Eso muestra que es un salario mínimo que está un poco alto para la realidad económica y productiva del país”, afirmó la economista.
Según explicó, esta situación genera tensiones especialmente en las empresas de menor tamaño, que no tienen la misma capacidad para absorber estos costos que las grandes organizaciones. En esa misma línea, advirtió que la negociación ramal enfrenta un problema similar: “la heterogeneidad de productividad dentro de un mismo sector productivo es muy grande en este país. No es factible que un negocio de barrio tenga que negociar condiciones similares a las que negocia una cadena de supermercados”.
El conversatorio dejó en evidencia algo clave: el debate sobre salarios ya no puede darse sin datos. Hoy, más que nunca, entender cómo evolucionan las remuneraciones, cómo se mueven entre sectores y cómo reaccionan ante cambios económicos es fundamental para tomar mejores decisiones, tanto desde la política pública como desde las empresas.
Con el relanzamiento del Radar del Mercado Laboral, en Buk buscamos justamente eso: entregar una mirada objetiva, actualizada y profunda del mercado laboral chileno, para que organizaciones, líderes y equipos de personas puedan anticiparse, planificar y adaptarse mejor a un escenario que seguirá siendo desafiante.
Porque en un mundo del trabajo en constante cambio, entender los datos ya no es una opción: es una necesidad estratégica.