La Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de reajuste al salario mínimo con 12 votos a favor y 1 en contra.
El Ejecutivo ingresó una indicación que modifica el proyecto original, elevando el ingreso mínimo desde los actuales $539.000 a $553.553, lo que representa un alza de 2,7% equivalente a $14.553 adicionales por trabajador.
El proyecto inicial, ingresado a comienzos de mayo, contemplaba un reajuste de 1,4% (equivalente a $7.546), dejando el salario mínimo en $546.546.
Ese porcentaje se calculó tomando únicamente la inflación acumulada del primer trimestre.
La nueva indicación suma además el IPC de abril, que anotó un 1,3%, con lo que el incremento total pasa de 1,4% a 2,7%.
El proyecto contempla dos hitos que las empresas deben tener en el radar:
El alza del salario mínimo no opera de forma aislada. Los empleadores deben considerar un escenario de costos laborales que se ha ido complejizando en los últimos meses:
Antes de que el proyecto ingresara al Congreso, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) exigía llevar el salario mínimo a $637.700, lo que habría implicado un alza nominal de 18,3%, la mayor desde 1993.
La propuesta finalmente aprobada en comisión queda muy por debajo de esa cifra, y el gobierno descartó negociar una cifra mayor en el Senado.
El proyecto aún debe continuar su tramitación legislativa antes de convertirse en ley. Las empresas tienen tiempo para anticipar los ajustes presupuestarios necesarios, especialmente considerando que una segunda alza podría materializarse en enero de 2027.