En un entorno tradicional, el cierre financiero es un proceso lento y propenso a errores que suele tomar entre 10 y 15 días. Sin embargo, con el pilar de la automatización, el objetivo es lograr un "cierre continuo" o de pocos días. Este proceso implica la conciliación de cuentas bancarias, la validación de facturas emitidas y recibidas, el cálculo de depreciaciones, provisiones de nómina (como la gratificación legal) y el devengo de gastos. Un cierre exitoso garantiza la integridad de los datos para la auditoría y permite cumplir a tiempo con las obligaciones tributarias (como el Formulario 29 en Chile). Además, proporciona al equipo directivo la información necesaria para evaluar si se cumplieron los presupuestos y ajustar la estrategia para el mes siguiente. La visibilidad que otorga un cierre rápido es una ventaja competitiva crítica, ya que permite detectar ineficiencias o fugas de efectivo casi de inmediato.
Ejemplo:
El proceso de validar que cada peso que salió del banco tenga su factura de respaldo y esté clasificado correctamente antes de generar el balance del mes.
Consejos de aplicación
Implementa una "Checklist de Cierre" automatizada donde cada responsable de área (Ventas, Compras, RR.HH.) marque sus tareas completadas para evitar cuellos de botella al final del mes.Diferencias relevantes
El registro diario es la entrada de datos constante, mientras que el cierre es la etapa de verificación y ajuste que da validez legal y estratégica a esos datos.Preguntas frecuentes
- ¿Cómo ayuda la automatización a acelerar el cierre? Al integrar el banco con el ERP, el 90% de las conciliaciones se hacen solas, dejando al equipo contable tiempo para analizar las excepciones y no para digitar datos.
- ¿Qué pasa si no se hace un cierre financiero riguroso? Se acumulan errores que distorsionan la realidad de la empresa, lo que puede llevar a pagar impuestos de más, tomar decisiones basadas en utilidades ficticias o sufrir fraudes internos.
- ¿Qué documentos son el resultado de un cierre? Principalmente el Balance General, el Estado de Resultados (P&L) y el Estado de Flujo de Efectivo.