El DSO permite a las organizaciones visualizar el tiempo que su capital permanece inmovilizado en manos de terceros. Se calcula dividiendo el saldo de las cuentas por cobrar entre las ventas totales a crédito y multiplicando el resultado por los días del periodo analizado. Un DSO bajo indica que la empresa recupera su inversión rápidamente, lo que fortalece el flujo de caja para reinvertir o pagar obligaciones. Un incremento repentino en este indicador suele ser una señal de alerta sobre problemas en el proceso de facturación, disputas con clientes o una selección inadecuada de deudores. Por el contrario, un DSO excesivamente bajo podría sugerir políticas de crédito demasiado rígidas que podrían estar limitando el crecimiento de las ventas al excluir a clientes potenciales que requieren plazos estándar del mercado.
Ejemplo:
Si una empresa tiene un DSO de 45, significa que, en promedio, transcurren 45 días desde que emite una factura hasta que recibe el dinero.
Consejos de aplicación
Segmenta el cálculo del DSO por tipo de cliente o industria para identificar qué grupos están retrasando tu ciclo de conversión de efectivo.Diferencias relevantes
Mientras la Rotación de Cartera nos dice cuántas veces cobramos al año, el DSO traduce esa eficiencia directamente en unidades de tiempo (días).Preguntas frecuentes
- ¿Cuál es un DSO ideal para una empresa? El estándar depende de la industria, pero generalmente se busca que no supere en más de un 25% los términos de pago pactados.
- ¿Qué factores pueden inflar artificialmente el DSO? Errores en la facturación que generan disputas, demoras en el envío de estados de cuenta o una gestión de cobranza reactiva.
- ¿Cómo ayuda la automatización a bajar el DSO? Facilita el envío de recordatorios preventivos y ofrece portales de pago que eliminan las fricciones en la transacción final.