La liquidez no debe confundirse con la solvencia; mientras la segunda se refiere a la capacidad de pagar deudas a largo plazo, la liquidez se enfoca en el "aquí y ahora". Una empresa puede tener grandes activos fijos, como edificios o maquinaria, pero si no posee efectivo o activos fácilmente convertibles (como cuentas por cobrar vigentes o inventario de alta rotación), puede caer en cesación de pagos. En el contexto del flujo de caja, la liquidez se mide a través de ratios como la prueba ácida o el ratio de liquidez corriente. Mantener un nivel óptimo es un acto de equilibrio: tener demasiada liquidez puede significar capital ocioso que no genera rentabilidad, mientras que tener poca pone a la empresa en riesgo de quiebra técnica. Por ello, la gestión eficiente de las cuentas por cobrar y el control estricto de los ciclos de pago son los motores que mantienen lubricada la maquinaria financiera de la compañía.
Ejemplo:
Una empresa que dispone de $50.000 en su cuenta bancaria para pagar los sueldos y proveedores al finalizar el mes.
Consejos de aplicación
Calcula mensualmente tu ratio de liquidez corriente (Activo Circulante / Pasivo Circulante) para asegurar que siempre sea superior a 1.0.Diferencias relevantes
La rentabilidad mide la utilidad generada en relación con la inversión, mientras que la liquidez mide la disponibilidad de efectivo para cubrir gastos inmediatos.Preguntas frecuentes
- ¿Por qué una empresa con utilidades puede quebrar por falta de liquidez? Porque las utilidades son una cifra contable, pero si esas ventas no se cobran a tiempo, no hay dinero real para pagar los costos operativos.
- ¿Cómo se puede mejorar la liquidez rápidamente? A través de estrategias como el factoring de facturas, la venta de inventario obsoleto o la renegociación de plazos con proveedores.
- ¿Qué es un activo altamente líquido? Son valores que pueden venderse casi instantáneamente a precio de mercado, como el efectivo, depósitos a la vista o bonos gubernamentales de corto plazo.