Salida de ex líder de ingeniería de Buk Finanzas
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| Publicación febrero 16, 2022| Última actualización marzo 28, 2026
La salida de Cristóbal Dotte de Buk no responde a un hecho puntual, sino a un proceso sostenido en el tiempo, en el contexto de la integración de Bemmbo, compañía adquirida en agosto de 2025.
Perder al founder técnico en una adquisición no es un detalle. Es, probablemente, uno de los peores escenarios posibles. Puede transformar una buena compra en una mala inversión, o derechamente en una pérdida relevante. Por eso, lo ocurrido con Cristóbal Dotte no solo es incómodo. Es grave.
Aquí vimos a un socio que, en la práctica, recibió los fondos de la transacción, pero no mostró el nivel mínimo de involucramiento esperado, enfocándose en intereses y proyectos personales. Y justamente por eso creemos necesario explicar lo que realmente pasó.
1. Falta de liderazgo y compromiso en el rol
Durante su período en la compañía, se hicieron evidentes dificultades sostenidas para ejercer el rol de liderazgo que se requería. Esto se manifestó en falta de seguimiento de temas críticos, escasa capacidad de conducción del equipo y desconexión con el día a día del área.
Este diagnóstico fue confirmado de manera consistente por su equipo en espacios formales de seguimiento que se encuentran documentados.
Como lo describe quien fue su socio directo en Bemmbo, Rodrigo Oyarzún, y como parte del proceso de integración:
“No fueron incidentes aislados, sino un patrón sostenido. Había ausencia en instancias relevantes, dificultad para coordinar al equipo y una desconexión progresiva con lo que estaba pasando en el día a día.”
Y más directo aún:
“Él no sabía qué hacía su equipo. Por ende, erán difíciles los feedback o guiar. No daba el ejemplo, hacía proyectos a los que no les daba continuidad y se perdían.”
Esto tuvo un efecto evidente: el equipo dejó de verlo como líder.
Adicionalmente, se registraron antecedentes objetivos que reforzaban este patrón, incluyendo inasistencias a reuniones relevantes sin justificar, demoras prolongadas en responder responsabilidades directas y baja participación en instancias críticas de planificación.
2. Uso de recursos de la compañía y proyecto paralelo
Asimismo, y lo que agravó la situación, es que existe evidencia de uso de recursos corporativos para un proyecto personal. Registros internos muestran actividad asociada al repositorio “use-dotte/emissoapp” (que eventualmente se convirtió en https://github.com/emisso-ai/), utilizando herramientas pagadas por la compañía.

Este repositorio concentró el mayor volumen de desarrollo del equipo durante su estadía en Buk, lo que refuerza el carácter activo y sostenido de este trabajo en paralelo a sus responsabilidades laborales. Es decir, mientras su rol en Buk no se ejecutaba, su proyecto personal sí avanzaba.
Además, contiene funcionalidades en áreas de recursos humanos y finanzas directamente relacionadas con el negocio de la compañía.
Estos antecedentes se dieron en un contexto en que el Cristobal Dotte mantenía obligaciones contractuales vigentes, incluyendo cláusulas de no competencia, lo que podría resultar incompatible con las actividades antes descritas.
Proceso
Previo a su salida, Buk se aseguró de que la situación fuera abordada mediante canales y procesos formales, incluyendo feedback directo y la presentación de alternativas concretas. Finalmente , y dado que a Cristóbal le hacía sentido, se avanzó hacia una salida de común acuerdo la cual posteriormente fue desconocida por el mismo.
Siguiendo la recomendación de su cofundador y líder, y ante la pérdida de confianza en un rol de liderazgo clave, se decidió apoyar la decisión y poner término a su relación laboral conforme a la normativa vigente, pagando íntegramente su finiquito.
Cierre
Como señalamos, nadie quiere un mal negocio, y menos aún perder a un founder técnico en una adquisición: es un riesgo relevante para la continuidad y el éxito del proyecto. Precisamente por eso, una decisión de este tipo no se toma a la ligera ni sin motivos de fondo. Por eso BUK, actuó en todo momento en base a antecedentes verificables, resguardando tanto el funcionamiento del equipo como sus responsabilidades como empleador.
Tampoco es deseable judicializar este tipo de situaciones. En estos escenarios, todos pierden. Sin embargo, tampoco corresponde guardar silencio frente a afirmaciones que no reflejan lo ocurrido. Por lo mismo, nos hemos visto en la necesidad de aclarar someramente los hechos y, en paralelo, nos encontramos evaluando ejercer las acciones legales que correspondan.

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