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2026

La seguridad y salud en el trabajo (SST) va mucho más allá de evitar accidentes o entregar elementos de protección personal. Implica identificar los riesgos que pueden afectar a las personas, tomar medidas para prevenirlos y revisar continuamente si esas medidas están funcionando.

Y los riesgos no son iguales en todas las empresas ni para todos los trabajadores. Una persona que trabaja frente a un computador, otra que mueve productos en una bodega y otra que opera maquinaria pueden estar expuestas a condiciones completamente distintas, incluso si trabajan para la misma organización.

Por eso, gestionar la SST requiere mirar la realidad de cada lugar de trabajo: sus procesos, tareas, puestos y personas. El DS 44 establece que las entidades empleadoras deben gestionar los riesgos presentes en los lugares de trabajo e integrar la prevención en los distintos niveles de la organización.

¿Qué es la seguridad y salud en el trabajo (SST)?

La seguridad y salud en el trabajo (SST) reúne las acciones destinadas a prevenir que las condiciones en que se realiza un trabajo provoquen accidentes, enfermedades u otros daños a la salud de las personas.

Aunque suelen mencionarse juntas, podemos entender sus dos dimensiones de una manera sencilla:

  • Seguridad laboral: se relaciona con la prevención de accidentes y el control de condiciones que pueden provocar lesiones.
  • Salud laboral: considera la prevención de enfermedades y otros efectos sobre la salud asociados a las condiciones y exposiciones presentes en el trabajo.

Pero la SST no debería entenderse como una lista de acciones aisladas.

La lógica preventiva consiste en reconocer los peligros, evaluar los riesgos, adoptar medidas para eliminarlos o controlarlos y revisar si esas medidas están funcionando.

El DS 44 refuerza precisamente este enfoque: establece como principio de la gestión preventiva poner énfasis en la prevención y en la adaptación del trabajo a las personas, priorizando la eliminación o el control de los riesgos en su origen.

Un ejemplo sencillo

Imagina una empresa que tiene un equipo administrativo y una pequeña bodega.

En las oficinas podrían existir factores ergonómicos relacionados con el puesto de trabajo o factores de riesgo psicosocial. En la bodega, en cambio, podrían aparecer riesgos relacionados con la manipulación de cargas, desplazamientos o determinadas tareas.

Eso no significa que debamos asumir que esos riesgos existen por el solo hecho de tener una oficina o una bodega. Significa que la empresa necesita observar sus puestos y tareas concretas para identificar qué peligros están realmente presentes y evaluar sus riesgos.

Por eso, la gestión de SST no debería comenzar preguntando:

“¿Qué protocolo tengo que implementar?”

La primera pregunta debería ser:

“¿A qué riesgos están expuestas las personas que trabajan aquí?”

¿Por qué es importante gestionar la SST en una empresa?

La respuesta más evidente sería porque existen obligaciones legales. Pero quedarnos solamente con eso deja fuera buena parte del propósito de la SST.

Una buena gestión preventiva busca evitar que las personas tengan que sufrir un accidente o desarrollar un problema de salud para que recién entonces la organización actúe.

Por eso, gestionar la SST permite a una empresa trabajar sobre varios frentes: identificar riesgos antes de que provoquen daño, establecer medidas preventivas, entregar información y capacitación a los trabajadores y revisar periódicamente si las acciones implementadas realmente son eficaces.

En Chile, además, existe una responsabilidad concreta del empleador. El DS 44 establece que las entidades empleadoras deben tomar las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y salud de las personas trabajadoras y gestionar los riesgos laborales presentes en el lugar de trabajo.

Esto también ayuda a entender algo importante: la prevención no es responsabilidad exclusiva del área de Prevención de Riesgos.

El marco preventivo contempla la participación de distintas personas y estructuras dentro de la organización. Dependiendo de lo que corresponda en cada empresa, pueden intervenir el empleador, las personas trabajadoras, el Comité Paritario, el Delegado de Seguridad y Salud en el Trabajo y el Departamento de Prevención de Riesgos.

La SST funciona mejor como un proceso que como una lista de tareas

Pensemos nuevamente en nuestra empresa con oficinas y bodega.

Detectar un riesgo y anotarlo en una matriz no resuelve el problema por sí solo.

La organización tendrá que preguntarse:

¿Qué podemos hacer para eliminar o controlar este riesgo? ¿Quién será responsable? ¿Las personas expuestas saben cómo prevenirlo? ¿Existe algún protocolo de vigilancia que corresponda aplicar? ¿La medida que implementamos realmente funcionó?

Ahí aparece la verdadera lógica de la gestión preventiva.

¿Cómo gestionar la seguridad y salud en el trabajo en una empresa?

Gestionar la SST no significa reaccionar cada vez que ocurre un accidente. La prevención comienza antes: identificando qué podría causar daño, evaluando los riesgos y tomando decisiones para controlarlos.

Aunque las medidas concretas dependerán de cada organización, podemos entender la gestión preventiva como un proceso de seis etapas:

Identificar → planificar → organizar → informar → vigilar → evaluar y mejorar.

Veamos qué significa cada una en la práctica.

1. Identifica los peligros y evalúa los riesgos laborales

El primer paso es conocer qué podría afectar la seguridad o salud de las personas y qué tan relevante es ese riesgo.

Para eso no basta con hacer una lista genérica de peligros. Hay que mirar los procesos, tareas y puestos de trabajo.

Volvamos a nuestra empresa con oficinas y bodega. Una persona que pasa gran parte de su jornada frente a un computador puede estar expuesta a factores diferentes de quien recibe mercadería, desplaza productos o trabaja cerca de equipos que generan ruido.

Por eso, el DS 44 establece que la entidad empleadora debe confeccionar una matriz de identificación de peligros y evaluación de riesgos, considerando los procesos, tareas y puestos de trabajo. Entre los factores que deben considerarse aparecen los riesgos ergonómicos y psicosociales, la violencia y el acoso, los accidentes y enfermedades profesionales ocurridos y los riesgos asociados a programas de vigilancia ocupacional.

La matriz permite pasar de una pregunta amplia como: “¿Es segura nuestra bodega?” a preguntas mucho más útiles:

“¿Qué peligros existen en esta tarea? ¿Quién está expuesto? ¿Qué riesgo representa y qué deberíamos priorizar?”

2. Planifica e implementa medidas preventivas

Identificar un riesgo sirve de poco si después no hacemos nada con esa información.

El siguiente paso es determinar qué medidas permitirán eliminarlo o controlarlo, quién será responsable de implementarlas y cómo se verificará que funcionen.

Y acá hay una idea especialmente importante: prevenir no es sinónimo de entregar elementos de protección personal (EPP).

La gestión preventiva debe priorizar actuar sobre el riesgo desde su origen. El DS 44 establece entre sus principios la eliminación o el control de los riesgos en la fuente.

Ejemplo: un puesto expuesto a ruido

Imaginemos que durante la evaluación se identifica exposición a ruido en determinados puestos.

Entregar protección auditiva puede formar parte de las medidas necesarias, pero la prevención no debería comenzar y terminar ahí. Dependiendo de la evaluación, podrían existir medidas destinadas a eliminar o reducir la exposición desde la fuente, controles técnicos, medidas administrativas y, cuando corresponda, protección personal.

El protocolo vigente del ISP para evaluar la exposición a ruido contempla medidas técnicas, administrativas y de protección personal cuando corresponde implementar controles.

La pregunta, entonces, cambia de: “¿Qué EPP tenemos que comprar?” a:

“¿Podemos eliminar o controlar este riesgo antes de que llegue a la persona?”

3. Define quiénes participan en la prevención

Otro error sería pensar que SST es simplemente: “algo que ve el prevencionista”.

La gestión preventiva necesita responsabilidades claras dentro de la organización.

La entidad empleadora tiene la obligación de proteger eficazmente la vida y salud de las personas trabajadoras y gestionar los riesgos laborales. Pero los trabajadores también tienen responsabilidades, entre ellas cumplir las medidas de SST, colaborar con la gestión preventiva y participar en las actividades correspondientes.

Además, dependiendo de las características de la organización, pueden existir distintas estructuras preventivas:

  • Comité Paritario de Higiene y Seguridad: participa en la gestión preventiva y cumple las funciones que establece la normativa.
  • Delegado de Seguridad y Salud en el Trabajo: figura contemplada por el DS 44 para los casos en que corresponda.
  • Departamento de Prevención de Riesgos: organiza, asesora, implementa y supervisa acciones destinadas a prevenir accidentes, enfermedades profesionales y otros daños a la salud.
  • Organismo administrador de la Ley 16.744: puede entregar asistencia técnica para cumplir las obligaciones preventivas, incluyendo apoyo en materias como matrices de riesgos, programas preventivos y sistemas de gestión.

No todas estas estructuras aplican necesariamente de la misma manera a todas las empresas. Se deben revisar las condiciones establecidas por la normativa para determinar cuáles corresponden en cada caso.

4. Informa y capacita a las personas sobre sus riesgos

Supongamos que identificamos correctamente los riesgos, diseñamos medidas y asignamos responsables.

Pero la persona que realiza la tarea no sabe que el riesgo existe ni conoce las medidas preventivas.

Tenemos un problema.

La gestión de SST también requiere que las personas comprendan los riesgos asociados a su trabajo y sepan cómo desarrollar sus labores de manera segura.

El DS 44 establece que, antes de iniciar sus labores, cada persona trabajadora debe recibir información oportuna y adecuada sobre los riesgos de sus tareas, las medidas preventivas y los métodos o procedimientos de trabajo correctos. Esta información también debe actualizarse ante determinados cambios en procesos, tecnologías, materiales o sustancias utilizadas.

Por eso, informar y capacitar no debería entenderse como: “Hicimos una capacitación anual y listo”.

La información debe conversar con los riesgos reales del trabajo que realiza la persona.

5. Implementa vigilancia según los riesgos presentes

Y acá llegamos a una de las partes que suele generar más confusión: los protocolos de vigilancia.

No todas las empresas tienen exactamente los mismos riesgos. Por lo tanto, tampoco deberíamos imaginar la SST como una lista de protocolos que simplemente hay que marcar como “cumplidos”.

El DS 44 establece entre las obligaciones de las entidades empleadoras la implementación de la vigilancia ambiental y de salud de las personas trabajadoras conforme a la normativa vigente. Dependiendo de los factores de riesgo o exposiciones presentes, pueden entrar en juego diferentes protocolos o instrumentos. Algunos ejemplos son:

Riesgo o exposición Protocolo o instrumento relacionado
Factores de riesgo psicosocial laboral CEAL-SM/SUSESO
Factores de riesgo de trastornos musculoesqueléticos relacionados con el trabajo Protocolo TMERT
Exposición ocupacional a ruido PREXOR

¿Todos estos protocolos aplican a todas las empresas?

No deberíamos asumirlo.

Una empresa puede identificar factores de riesgo psicosocial asociados a sus condiciones de trabajo. Otra puede tener, además, puestos expuestos a niveles de ruido que requieren evaluación.

Para ruido, por ejemplo, el protocolo técnico vigente del ISP está específicamente orientado a personas trabajadoras expuestas a ruido continuo o impulsivo y contempla un proceso para determinar qué puestos requieren evaluación cuantitativa.

Por eso el orden importa:

Primero identificamos los riesgos y exposiciones → después determinamos qué vigilancia y medidas corresponden.

6. Evalúa los resultados y mejora continuamente

Implementar una medida preventiva tampoco significa que el trabajo terminó.

Hay que comprobar:

¿Se implementó realmente? ¿Redujo el riesgo? ¿Aparecieron nuevos peligros? ¿Cambió el proceso? ¿Necesitamos corregir algo?

El DS 44 establece que la entidad empleadora debe evaluar al menos anualmente el cumplimiento de su programa de trabajo preventivo. Esa revisión debe considerar la eficacia de las acciones programadas y las medidas de mejora continua que sean necesarias.

Pensemos en un ejemplo.

Una empresa identifica un riesgo ergonómico y modifica determinados puestos de trabajo. El proceso no debería terminar con: “Compramos el equipamiento”.

La pregunta posterior es:

“¿La medida que implementamos realmente controló el riesgo que habíamos identificado?”

Si la respuesta es no, hay que corregir. Si aparecen nuevos procesos, tecnologías, tareas o riesgos, también habrá que actualizar la gestión.

Por eso hablamos de un ciclo preventivo, no de una checklist que se completa una vez y se guarda en una carpeta.

En simple: gestionar SST significa conectar las piezas

Si tuviéramos que resumir todo este proceso en una empresa, se vería así:

Detecta un riesgo → lo evalúa → define cómo prevenirlo → establece responsables → informa a quienes están expuestos → aplica la vigilancia que corresponda → comprueba si las medidas funcionan → corrige y vuelve a evaluar.

Una buena gestión de SST no consiste en acumular documentos, sino en utilizar esos instrumentos para tomar mejores decisiones preventivas.

¿Qué leyes regulan la Seguridad y Salud en el Trabajo en Chile?

La Seguridad y Salud en el Trabajo en Chile no depende de una única norma. Existe un marco compuesto por leyes, reglamentos y protocolos que abordan distintas partes de la prevención de riesgos laborales.

Para una empresa, lo importante no es memorizar cada artículo, sino entender qué regula cada norma y cómo se relaciona con su gestión preventiva.

Norma ¿Qué necesitas saber?
Ley 16.744 Establece el marco del seguro social contra riesgos de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales.
DS 44 Regula la gestión preventiva de los riesgos laborales y establece obligaciones, instrumentos y estructuras para organizar la prevención.
DS 594 Establece condiciones sanitarias y ambientales básicas que deben cumplirse en los lugares de trabajo.
Protocolos y otras normas Abordan determinados riesgos, exposiciones o actividades y deben revisarse según la realidad de cada organización.

Ley 16.744: accidentes del trabajo y enfermedades profesionales

La Ley 16.744 es una de las bases del sistema chileno de seguridad y salud laboral.

Entre otras materias, establece el Seguro Social contra Riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales y permite entender conceptos fundamentales como accidente del trabajo y enfermedad profesional.

También es la norma desde la cual se articulan distintas responsabilidades e instrumentos de prevención.

DS 44: cómo organizar la gestión preventiva

Si la Ley 16.744 entrega parte importante del marco general, el DS 44 es especialmente relevante para entender cómo se organiza actualmente la prevención de riesgos laborales en las empresas.

Aquí aparecen varios de los elementos que hemos visto a lo largo de esta guía: matriz de identificación de peligros y evaluación de riesgos, programa de trabajo preventivo, información y capacitación, estructuras preventivas, registros y mejora continua.

También contempla la asistencia técnica de los organismos administradores en materias como mapas de riesgos, sistemas de gestión, matrices de riesgos y programas preventivos.

En otras palabras, buena parte del recorrido que acabamos de hacer —identificar, prevenir, organizar y evaluar-encuentra su respaldo en este reglamento.

DS 594: condiciones sanitarias y ambientales

El DS 594 aborda las condiciones sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo.

Esto cobra especial importancia cuando hablamos de las condiciones concretas en las que las personas desarrollan sus labores y de determinados agentes o exposiciones presentes en el ambiente laboral.

Por eso, mientras el DS 44 ayuda a entender cómo organizar la gestión preventiva, el DS 594 entra en materias relacionadas con las condiciones sanitarias y ambientales que deben existir en los lugares de trabajo.

¿Estas son todas las normas que una empresa necesita considerar?

No necesariamente.

La normativa aplicable puede variar según la actividad, las condiciones del lugar de trabajo y los riesgos o exposiciones existentes.

Por eso resulta importante evitar una lógica como: “Tengo estas tres leyes, entonces ya cumplí con SST”.

El marco normativo es una parte de la gestión. La realidad del trabajo es la que permite determinar qué riesgos existen y qué medidas, protocolos u otras obligaciones deben considerarse.

¿Qué riesgos laborales debe identificar una empresa?

Cuando hablamos de riesgos laborales puede ser fácil pensar inmediatamente en una caída, una máquina peligrosa o un accidente.

Pero el universo es bastante más amplio.

Los riesgos pueden estar relacionados con el ambiente físico, sustancias utilizadas, exigencias de las tareas, características ergonómicas o factores psicosociales, entre otras condiciones.

Y dos personas dentro de una misma organización pueden estar expuestas a riesgos diferentes.

Riesgos físicos

Pueden estar relacionados con condiciones como ruido, temperaturas, vibraciones u otros agentes físicos presentes en determinados ambientes de trabajo.

Riesgos químicos

Pueden aparecer cuando las tareas implican exposición a sustancias o agentes químicos capaces de afectar la salud.

Riesgos biológicos

Corresponden a exposiciones a agentes biológicos que pueden presentarse en determinadas actividades y puestos de trabajo.

Riesgos ergonómicos

Pueden relacionarse con factores presentes en la forma en que se ejecuta una tarea, las posturas, movimientos, esfuerzos o características del puesto de trabajo.

Riesgos psicosociales

Están relacionados con factores presentes en la organización y las condiciones del trabajo que pueden afectar la salud de las personas.

Riesgos de seguridad

Incluyen peligros capaces de provocar accidentes, como caídas, golpes, contacto con determinados equipos u otras situaciones presentes durante la ejecución del trabajo.

Un mismo lugar, distintos riesgos

Imagina nuevamente nuestra empresa con oficina y bodega.

Una persona del área administrativa podría realizar durante gran parte de su jornada tareas frente a un computador. En la bodega, otra persona podría manipular productos, desplazarse entre zonas de almacenamiento y utilizar distintos equipos.

La pregunta correcta no es: “¿Cuál de las dos áreas es más peligrosa?”. Es:

“¿Qué peligros existen en cada tarea y qué nivel de riesgo representan para las personas expuestas?”

Precisamente por eso el DS 44 exige que la matriz contemple los peligros y riesgos asociados a procesos, tareas y puestos de trabajo, en lugar de tratar a toda la organización como si tuviera una única exposición.

¿Qué pasa cuando identificamos un riesgo específico?

Aquí empieza a conectarse todo.

Si la empresa identifica determinados factores de riesgo musculoesquelético, puede entrar en juego el protocolo TMERT.

Si existen puestos con exposición ocupacional a ruido, habrá que determinar las acciones de evaluación y vigilancia que correspondan.

Y los factores de riesgo psicosocial tienen sus propios mecanismos de evaluación y gestión.

Por eso, identificar correctamente los riesgos es lo que permite pasar de una prevención genérica a una prevención basada en la realidad de la empresa.

¿Qué documentos y herramientas ayudan a gestionar la SST?

Llegados a este punto probablemente aparece una pregunta bastante práctica: “¿Qué necesito tener para ordenar todo esto?”

La gestión de SST utiliza diferentes instrumentos para transformar la prevención en acciones que puedan planificarse, comunicarse, ejecutarse y revisarse.

Eso no significa que debamos tratar todos estos elementos como una lista universal de documentos aplicable de idéntica manera a cualquier empresa. Su aplicación debe revisarse según la normativa y las características de cada organización.

Matriz de identificación de peligros y evaluación de riesgos

La matriz permite identificar peligros y evaluar los riesgos asociados a los procesos, tareas y puestos de trabajo.

Es una de las piezas centrales porque ayuda a responder: “¿Qué riesgos tenemos y cuáles debemos priorizar?”

El DS 44 la define como una herramienta para identificar peligros y estimar la magnitud de los riesgos laborales.

Programa de trabajo preventivo

Una vez identificados los riesgos, hay que transformar el diagnóstico en acciones.

El programa permite organizar qué medidas preventivas se implementarán y cómo se realizará su seguimiento.

Su cumplimiento debe evaluarse al menos anualmente, considerando la eficacia de las acciones y las mejoras que sea necesario incorporar.

Política de Seguridad y Salud en el Trabajo

La política permite establecer los compromisos y lineamientos de la organización en materia de SST.

No debería ser un documento decorativo que vive perdido en una carpeta. Su valor está en orientar cómo la organización entiende y aborda la prevención.

Mapa de riesgos

El mapa permite representar visualmente información sobre los riesgos presentes en el lugar de trabajo.

El DS 44 lo define como una representación gráfica del lugar de trabajo en la que se indican los riesgos laborales identificados y los principales daños asociados.

Esto permite que información que puede parecer abstracta en una matriz sea mucho más fácil de ubicar físicamente.

Información, capacitación y registros

La prevención también necesita evidencia y continuidad.

La empresa debe informar y capacitar a las personas sobre los riesgos asociados a sus labores y mantener o realizar los registros que acrediten el cumplimiento de las normas de SST conforme a la normativa vigente.

Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo

Finalmente, estos elementos pueden formar parte de una estructura más amplia: el Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo.

El DS 44 lo concibe como un conjunto de elementos que integran la prevención dentro de la organización y consideran planificación, implementación, controles, evaluación y mejora continua.

¿Cómo saber si tu empresa está gestionando correctamente la SST?

Después de tantas siglas, normas y herramientas, hagamos algo bastante más sencillo. Una empresa que está organizando su gestión preventiva debería poder responder preguntas como estas:

  • ✔️ ¿Tenemos identificados los peligros asociados a nuestros procesos, tareas y puestos?
  • ✔️ ¿Hemos evaluado cuáles de esos riesgos necesitan mayor atención?
  • ✔️ ¿Existen medidas concretas para eliminar o controlar los riesgos identificados?
  • ✔️ ¿Sabemos quién es responsable de implementar y supervisar esas medidas?
  • ✔️ ¿Las personas conocen los riesgos asociados a sus labores y cómo prevenirlos?
  • ✔️ ¿Sabemos qué vigilancia o protocolos corresponden según nuestros riesgos y exposiciones?
  • ✔️ ¿Tenemos registros de las principales acciones preventivas realizadas?
  • ✔️ ¿Evaluamos periódicamente si las medidas implementadas realmente están funcionando?

Si alguna respuesta es “no lo sabemos”, eso no significa automáticamente que la empresa esté incumpliendo una obligación específica. Pero sí puede mostrar un punto de la gestión preventiva que vale la pena revisar.

La prevención funciona como un proceso continuo: identificar, actuar, evaluar y volver a mejorar.


Fuentes oficiales utilizadas para construir esta guía

Marco general de Seguridad y Salud en el Trabajo

Normativa y reglamentos

  • Ley N.º 16.744: Establece normas sobre accidentes del trabajo y enfermedades profesionales.
  • Decreto Supremo N.º 44 (DS 44): Reglamento sobre gestión preventiva de los riesgos laborales para un entorno de trabajo seguro y saludable.
  • Decreto Supremo N.º 594 (DS 594): Reglamento sobre condiciones sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo.

Protocolos de vigilancia y evaluación

Preguntas frecuentes sobre Seguridad y Salud en el Trabajo

SST significa Seguridad y Salud en el Trabajo y comprende la gestión destinada a prevenir los riesgos laborales que pueden afectar la vida y salud de las personas trabajadoras. En Chile, incluye acciones como identificar riesgos, implementar medidas preventivas, informar y capacitar y evaluar la eficacia de la prevención.

 El DS 44 regula la gestión preventiva de los riesgos laborales en Chile. Establece obligaciones e instrumentos para organizar la prevención en las empresas, como la identificación y evaluación de riesgos, programas preventivos, capacitación y mejora continua. 

La normativa chilena no establece oficialmente “3” o “4 pilares de la SST”. La gestión preventiva contempla distintos principios y acciones, como identificar y evaluar riesgos, implementar medidas preventivas, informar y capacitar, vigilar los riesgos y mejorar continuamente la prevención.

 La normativa chilena no establece oficialmente “3” o “4 pilares de la SST”. La gestión preventiva contempla distintos principios y acciones, como identificar y evaluar riesgos, implementar medidas preventivas, informar y capacitar, vigilar los riesgos y mejorar continuamente la prevención. 

No existe una lista universal de “4 capacitaciones obligatorias de SST” aplicable a todas las empresas en Chile. Las capacitaciones exigibles dependen de los riesgos, funciones y obligaciones aplicables a cada organización e incluyen formación sobre riesgos laborales, medidas preventivas y otras materias específicas cuando corresponda.

El empleador es responsable de proteger eficazmente la vida y salud de las personas trabajadoras y gestionar los riesgos laborales. La prevención también contempla la participación de los trabajadores y, cuando corresponda, de estructuras como el Comité Paritario, Delegado de SST y Departamento de Prevención de Riesgos.

 No. Los protocolos que corresponde aplicar dependen de los riesgos y exposiciones presentes en cada organización. Por ejemplo, existen instrumentos específicos para factores de riesgo psicosocial (CEAL-SM/SUSESO), trastornos musculoesqueléticos (TMERT) y exposición ocupacional a ruido (PREXOR). 

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