¿Qué son las cuentas por pagar en Chile y cómo se clasifican?
Las cuentas por pagar son las obligaciones que una empresa mantiene con proveedores y acreedores. Conoce su clasificación, diferencias entre corto y largo plazo, y su relación con el proceso de compras.
| 4 Minutos de lectura
| Publicación 06/08/2026 | Última actualización 07/08/2026
Cuentas por pagar
Las cuentas por pagar son uno de los pasivos más habituales dentro de cualquier empresa, sin importar su tamaño o rubro. Entender qué son, cómo se clasifican y cómo se registran es clave para mantener una contabilidad ordenada y una gestión financiera saludable.
En este artículo revisamos qué son las cuentas por pagar, su clasificación según plazo, por qué se consideran pasivos y cómo se relacionan con el proceso de compras de una empresa.
¿Qué son las cuentas por pagar (CxP)?
Las cuentas por pagar (CxP) corresponden a las obligaciones de dinero que una empresa tiene con terceros (proveedores, acreedores o prestadores de servicios) por bienes o servicios que ya recibió, pero que aún no ha pagado.
En términos simples, representan una deuda comercial a favor de otra parte. Algunos ejemplos comunes son:
- Facturas de proveedores pendientes de pago.
- Servicios contratados (arriendo, luz, internet) ya utilizados pero no cancelados.
- Compras a crédito de materias primas o mercadería.
- Honorarios de servicios profesionales facturados y aún no pagados.
Estas obligaciones se generan en el momento en que la empresa recibe el bien o servicio, y no cuando efectivamente realiza el pago.
Esta distinción es relevante porque es la base del criterio contable de devengo, utilizado en la mayoría de los sistemas contables en Chile.
¿Cómo se clasifican las cuentas por pagar?
Las cuentas por pagar pueden clasificarse desde distintos criterios, dependiendo del enfoque que se necesite para el análisis financiero o la gestión de tesorería.
Según el plazo de vencimiento:
- Cuentas por pagar a corto plazo (pasivo corriente).
- Cuentas por pagar a largo plazo (pasivo no corriente).
Según su origen:
- Comerciales: derivadas de la compra de bienes o servicios asociados al giro del negocio.
- Financieras: relacionadas con préstamos, créditos bancarios o líneas de financiamiento.
- Tributarias: obligaciones con organismos como el Servicio de Impuestos Internos (SII).
- Laborales: remuneraciones, cotizaciones previsionales o indemnizaciones pendientes de pago.
Según el acreedor:
- Proveedores nacionales.
- Proveedores extranjeros.
- Entidades financieras.
- Organismos públicos.
Contar con esta clasificación permite priorizar pagos, proyectar flujo de caja y evaluar el nivel de endeudamiento de la empresa en el corto y largo plazo.
Diferencia entre Cuenta por Pagar a corto y largo plazo
La principal diferencia entre ambos tipos de cuentas por pagar es el plazo en que la empresa debe cumplir con la obligación.
Cuentas por pagar a corto plazo:
- Vencen dentro de un plazo igual o inferior a 12 meses.
- Se registran como pasivo corriente en el balance.
- Incluyen la mayoría de las facturas de proveedores y gastos operacionales.
- Tienen impacto directo en la liquidez inmediata de la empresa.
Cuentas por pagar a largo plazo:
- Vencen en un plazo superior a 12 meses.
- Se registran como pasivo no corriente.
- Suelen asociarse a créditos bancarios, leasing u otros financiamientos estructurados.
- Afectan principalmente la solvencia y el endeudamiento estructural de la empresa.
Esta distinción es relevante para el análisis financiero, ya que permite evaluar la capacidad de pago de una empresa en distintos horizontes de tiempo, a través de indicadores como la razón corriente o el capital de trabajo.
Cuentas por Pagar: ¿Por qué son pasivos en la contabilidad?
Las cuentas por pagar se registran como pasivos porque representan una obligación económica presente de la empresa, derivada de hechos pasados, cuya extinción implicará la salida de recursos.
En otras palabras, cumplen con los tres elementos que definen a un pasivo dentro de la contabilidad:
- Existe una obligación real con un tercero.
- Esa obligación se originó por una transacción ya ocurrida (compra o servicio recibido).
- Su cumplimiento requerirá un desembolso de dinero u otro recurso económico en el futuro.
Dentro del balance general, las cuentas por pagar se ubican en el pasivo, ya sea corriente o no corriente según su plazo de vencimiento.
Esto las diferencia de las cuentas por cobrar, que representan derechos a favor de la empresa y se clasifican como activos.
Relación entre compras y cuentas por pagar
El proceso de compras es, en la mayoría de los casos, el origen directo de las cuentas por pagar.
Cada vez que una empresa adquiere bienes o contrata servicios a crédito, se genera una obligación que debe registrarse contablemente.
Esta relación se traduce en un ciclo que suele incluir:
- Emisión de una orden de compra o solicitud del servicio.
- Recepción del bien o prestación del servicio.
- Recepción de la factura del proveedor.
- Registro contable de la cuenta por pagar.
- Pago de la obligación dentro del plazo acordado.
Una gestión eficiente de este ciclo permite a las empresas:
- Evitar atrasos que puedan afectar la relación con proveedores.
- Proyectar de forma más precisa el flujo de caja.
- Aprovechar descuentos por pronto pago, cuando existan.
- Mantener actualizado el estado de sus pasivos comerciales.
Por eso, muchas empresas optan por automatizar el control de cuentas por pagar, integrando el área de compras con la contabilidad para reducir errores manuales y tener visibilidad en tiempo real de sus obligaciones.
Preguntas frecuentes
¿Qué son las cuentas por pagar en una empresa, cómo funcionan dentro de la contabilidad?
Las cuentas por pagar son las obligaciones de pago que una empresa mantiene con proveedores u otros terceros por bienes o servicios ya recibidos. Dentro de la contabilidad, se registran como pasivo en el momento en que se recibe el bien o servicio, siguiendo el criterio de devengo, y se dan de baja cuando la empresa efectúa el pago correspondiente.
¿Las cuentas por pagar son un activo o un pasivo?
Las cuentas por pagar son un pasivo, ya que representan una obligación de la empresa con terceros que implicará una salida futura de recursos. Esto las diferencia de las cuentas por cobrar, que corresponden a un activo porque representan un derecho de cobro a favor de la empresa.
¿Cómo se registran las cuentas por pagar en la contabilidad en Chile?
En Chile, las cuentas por pagar se registran en el pasivo del balance general, clasificadas como corrientes o no corrientes según su plazo de vencimiento. El registro se realiza al momento de recibir la factura o documento tributario correspondiente, y se rebaja una vez efectuado el pago al proveedor o acreedor.
¿Qué diferencia hay entre cuentas por pagar a corto y largo plazo?
Las cuentas por pagar a corto plazo vencen dentro de 12 meses y se clasifican como pasivo corriente, mientras que las de largo plazo vencen en un periodo mayor a 12 meses y se registran como pasivo no corriente. Esta diferencia afecta directamente el análisis de liquidez y solvencia de la empresa.
¿Qué pasa si una empresa retrasa sus cuentas por pagar?
El retraso en el pago de cuentas por pagar puede generar intereses, multas o el término de condiciones comerciales favorables con proveedores. Además, puede afectar la relación comercial con acreedores y, en algunos casos, dificultar el acceso a nuevas líneas de crédito o financiamiento.
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¿Qué documentos respaldan una cuenta por pagar?
Una cuenta por pagar se respalda principalmente con la factura o documento tributario emitido por el proveedor, junto con la orden de compra y la guía de despacho o comprobante de recepción del bien o servicio. Estos documentos permiten validar que la obligación es correcta antes de registrarla contablemente y proceder a su pago.
Periodista especialista en finanzas para empresas, creador de contenido digital, análisis de datos y manejo de rede...

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